Danzas Eslavas
Guardaba las canciones en un cajón.
El cajón la de mesilla del comedor.
El rastro del olor de su papel
le impedía dormir.
Le llamaban los sonetos de desgarros.
Sonetos de puntillas, sonetos ambidiestros
Que tanta pena sentían.
Que tanto amor desenterraban
Hoy tomare mi guitarra
creare un vals con los sonetos,
y así arrasare los engendros,
porque el amor es una canción.
Con semillas de acacia dispuse la oración.
Seguidamente esas letras crecieron...
se volvieron canción.
Para que tú la sonrías.
Para el cielo el infierno y la redención.
Para la quimera de mi oratorio lleno de emoción.
Porque tanta compasión sentí.
Porque tanto amor desenterré.
Hoy tomaré mi guitarra
y compondré las danzas eslavas
para seducirte en las mañanas
con este amor que se hizo canción.
El cajón la de mesilla del comedor.
El rastro del olor de su papel
le impedía dormir.
Le llamaban los sonetos de desgarros.
Sonetos de puntillas, sonetos ambidiestros
Que tanta pena sentían.
Que tanto amor desenterraban
Hoy tomare mi guitarra
creare un vals con los sonetos,
y así arrasare los engendros,
porque el amor es una canción.
Con semillas de acacia dispuse la oración.
Seguidamente esas letras crecieron...
se volvieron canción.
Para que tú la sonrías.
Para el cielo el infierno y la redención.
Para la quimera de mi oratorio lleno de emoción.
Porque tanta compasión sentí.
Porque tanto amor desenterré.
Hoy tomaré mi guitarra
y compondré las danzas eslavas
para seducirte en las mañanas
con este amor que se hizo canción.
Autoría: Ortunyo Benjumea Mcnulty
(texto registrado)

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