Se pasa los días entrecerrando los ojos.
Parpadeando y en cada parpadeo,
los días y las noches se alternan con alevosía.
Y cada 28 parpadeos la noche se hace dueña.
Y la Luna llena se enseñorea.
"La Luna se apodera,
y me duelen las llagas y las penas.
Enséñame a cantar la vieja canción.
Mi sangre se vuelve amarilla.
¿Dónde se encuentra mi vieja caja de galletas?
que mi alma está perdida en esta Luna llena"
Y entonces ocurrió que nevó.
Y el reflejo de la luz se disolvió entre los bucles de su piel.
Y su cuerpo cansado esta de andar con el abrigo de su cabello.
Y si su sangre es amarilla, la otra se volvió negra de entre sus dientes.
Y su mundo navego entre dos silencios,
abriendo el aire con sus lamentos.
Se disculpo a los cuatro vientos.
Hondo su pesar,
amargo su dilema.
Autoría: Ortunyo Benjumea Mcnulty
(texto registrado)

https://youtube.com/shorts/-9LTXf5Dxh8?feature=share me encantó como quedó...ni que hubieras tocado tú la guitarra...
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