Un mundo en mis manos
Sentí un hormigueo en mis manos
las alce al aire, y apareció,
primero pequeño, después mas conciso,
con sus valles y montañas
con su luz siempre nueva,
la luz de “La Virgen de las Rocas"
en mis manos encontré,
y como un nuevo Da Vinci volví a recrear
en mis manos el ser.
Sentí a las raíces enroscar sus cadencias
en mis muñecas mundanas,
sentí la fuerza de sus mares
agolparse entre mis dedos.
Y en la vigilia de su norte me asocie
a la imagen que de ti tenia.
Entonces ocurrió que la silueta
se hice piedra y verde y volcán y encina,
y todas las flores empezaron a danzar entre mis manos.
Autoría: Ortunyo Benjumea Mcnulty
(texto registrado)

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